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El SDK: pagar dentro de tu aplicación

Con la API de Productos, tu cliente sale de tu aplicación: le entregas un enlace y paga en la página de SPIDI. Con el SDK, no sale: paga dentro de tu propia pantalla, y tú diseñas esa pantalla.

Es la misma plataforma y el mismo dinero. Cambia dónde ocurre el momento del pago.

El problema que resuelve, que es de abandono

Cuando el pago salta a otra pantalla —un navegador, una pestaña nueva, una página que no se parece a tu aplicación— una parte del público se pierde ahí. No por desconfianza: por cambio de contexto. La persona deja de reconocer dónde está, duda, y el pago no avanza.

Y ese efecto no es parejo. En operaciones de calle, transporte, comercio de barrio o atención rápida, el salto de pantalla cuesta mucho más que en un público habituado a comprar en línea. Si ese es tu caso, es probablemente la razón principal para mirar el SDK.

El flujo no se rompeEl pagador nunca sale de tu aplicación ni ve una interfaz que no reconoce
La experiencia es tuyaTus colores, tu tipografía, tus textos
Menos pasos, menos abandonoDesaparece la carga de una página externa y la espera que la acompaña
Un contrato, cuatro plataformasLo que aprendes en una te sirve en las otras tres

Qué cubre y qué sigue siendo tuyo

Esta es la distinción que más conviene tener clara, porque decide cuánto trabajo es del SDK y cuánto de tu backend:

El SDK se ocupa deTu backend sigue ocupándose de
Cargar una sesión de pago que ya existeAutenticarse contra la API de SPIDI
Identificar a quien pagaCrear el acuerdo de liquidación
Confirmar el débito con la clave del SMSCrear cada sesión de pago
Verificar el resultadoConsultar el estado y liberar el servicio

Todo cuelga del session_id. Lo crea tu backend contra la API, exactamente como hoy; sin él, el SDK no tiene contexto. Es decir: el SDK no sustituye nada de lo que ya está en este portal — se apoya encima.

La contraseña del comercio nunca sale de tu servidor

Una aplicación instalada en un teléfono es extraíble: cualquier credencial empaquetada ahí es, en la práctica, pública. Tu aplicación le pide el token a tu propio backend y se lo pasa al SDK.

No trae interfaz, y es a propósito

El SDK no te da una pantalla de pago hecha. Te da el cliente, los tipos, el formateo y la validación; la pantalla la haces tú, con tu identidad visual y dentro de tu flujo.

Eso es lo que resuelve: que quien paga no salte a otro sitio en el momento en que más se abandona una compra.

Las cuatro plataformas

SDKEntorno mínimoCómo se distribuye
KotlinAndroid (minSdk 21) · JVM 17Artifact Registry de Google Cloud, con rol de lectura sobre el repositorio Maven
ReactReact 18+ · TypeScriptRegistro de npm, paquete privado de la organización @spidi
SwiftiOS 15+ · macOS 12+Swift Package Manager, desde el repositorio de Git
GoGo 1.22+Módulo privado de Git, con llaves SSH y variable de entorno

Las cuatro implementan el mismo contrato observable —formatos de monto, validación, códigos de error y la regla de que la confirmación no se reintenta—. Lo que cambia es la superficie opcional: React es el más completo (trae la máquina de estados entera, hooks, prop getters y eventos, y sirve igual para React Native); en Kotlin, Swift y Go la secuencia del flujo la orquesta tu aplicación.

Dónde se prueba

Contra el sandbox de SPIDI, que es donde vive tu integración hasta que la certifiques. No hay un simulador del débito: en el sandbox los desenlaces ocurren, no se fuerzan, así que los casos malos —un banco caído, una clave equivocada— se prevén en el código en vez de ensayarse.

Entornos y URLs, donde está el recorrido completo de los tres.

Cómo se consigue

Los cuatro paquetes son privados. No se instalan desde un registro público: el acceso se solicita a tu asesor de SPIDI, que habilita tu cuenta o tu llave. Las credenciales del sandbox llegan por el mismo camino.

Si un install falla, lo primero que hay que descartar es siempre lo mismo: que tu cuenta tenga el rol de lectura y que el token siga vigente.

Antes de escribir una línea, lee la página siguiente

No existe un simulador del débito, y lo que decide si el dinero se mueve no es el entorno al que apuntas: es de dónde salió la sesión. Hay tres reglas más que conviene saber antes de escribir, no después. → Antes de tocar dinero real